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Artículo publicado por Vicenç Navarro en el diario MADRID 15-M, marzo de 2012.

Este artículo publicado en el diario del movimiento 15-M de Madrid, analiza los movimientos prodemocracia: pasado y presente.

El 15-M es un movimiento continuador de los que han existido en España a lo largo del siglo XX para democratizar este país. El primer movimiento fue el que se desarrolló durante la República, la época más reformista ocurrida en el siglo XX. Nunca antes las fuerzas progresistas tuvieron tanta capacidad transformadora como en aquel periodo. En contra de la imagen propagada por las fuerzas conservadoras en España, la República significó uno de los intentos más intensos de alcanzar un sistema auténticamente democrático. Este intento chocó con los intereses de las élites financieras (la banca), la gran patronal, la Iglesia y el Ejército que se rebeló, con la ayuda de Hitler y Mussolini, mediante un golpe militar que triunfó (a pesar de tener la resistencia de la mayoría de la población) gracias enorme desequilibrio de poder militar, ya que las fuerzas republicanas apenas contaron con ayuda militar de los gobiernos supuestamente democráticos. Tales gobiernos no ayudaron al gobierno republicano, democráticamente elegido, porque tenía miedo a que las clases trabajadoras y otros componentes de las clases populares de sus países se “contaminaran” del entusiasmo mostrado por la mayoría del pueblo español a favor del cambio. El único país que ayudó a la República fue la Unión Soviética.

La victoria del golpe fascista y la imposición de la dictadura significaron una enorme represión, siendo una de las dictaduras más crueles que haya existido en Europa. Según el profesor Edward Malekafis, de la Universidad de Columbia en Nueva York, experto en el fascismo europeo, por cada asesinato político que cometió Mussolini, Franco cometió diez mil. Aquella dictadura fue una dictadura de clase en contra de otra, la clase trabajadora. Casi 120.000 personas continúan todavía desaparecidas. No se han encontrado, ni homenajeado, como tampoco se ha rendido tributo a todos los que murieron defendiendo la República. Éstos fueron la generación de mis padres, que perdieron aquella guerra y sufrieron una enorme represión.

El segundo movimiento comenzó en los años cincuenta y continuó en los años sesenta y setenta, cuando mi generación, hijos de la generación anterior que perdió la guerra, nos movilizamos para hacer caer aquella horrible dictadura. Y lo conseguimos, habiendo sido el movimiento obrero –que había sido la mayor víctima de aquella dictadura- el que lideró aquella lucha. De 1974 a 1978, España fue el país que tuvo mayor número de huelgas (la mayoría ilegales) en Europa. Franco murió en la cama, pero la dictadura murió en la calle. Ello muestra que las movilizaciones populares que cuentan con amplio apoyo popular pueden mover montañas.

La transición de la dictadura a la democracia, sin embargo, se hizo en situación de gran dominio del Estado por parte de las fuerzas conservadoras lideradas por la Monarquía, que limitaron en gran manera el desarrollo democrático. Un ejemplo de ello fue la Ley Electoral que favoreció sistemáticamente a las derechas a costa de las izquierdas, una ley electoral que se perpetuó debido a la complicidad del partido mayoritario de las izquierdas, que se aprovechó del bipartidismo que favoreció la ley, a costa de debilitar a todas las izquierdas (incluyendo el propio partido mayoritario de izquierdas, pues raramente tuvo mayoría para poder llevar a cabo su programa). Resultado de ello es que las derechas han dominado y hegemonizado la democracia existente en España. Tal dominio es la causa de que el Estado del Bienestar en España esté muy poco desarrollado, el gasto público social sea el más bajo de la UE-15, y las libertades estén tan limitadas en España.

Este dominio ha aparecido en toda intensidad en la manera como se está respondiendo a la enorme crisis financiera, creada por el comportamiento especulativo de la banca. Hoy, la banca, aliada con la gran patronal, está llevando a cabo la campaña más dura desde el fin de la dictadura en contra de las clases populares, tomando como objetivo la reducción de los salarios y la eliminación de la protección social. Este ataque frontal al bienestar de la mayoría de la ciudadanía se hace en alianza con el capital financiero y la gran patronal europea, representados por la Comisión Europea, el Banco Central Europeo, y el Fondo Monetario Internacional.

Y es ahí donde la rebelión del movimiento 15-M aparece, representando la tercera generación de protesta, que está enraizada en las luchas llevadas a cabo por las generaciones anteriores. Es importante que se establezca la continuidad en estos movimientos que han luchado para conseguir la democracia en nuestro país. Ha sido el intento, en parte exitoso, de las derechas, hacer perder a las nuevas generaciones su memoria histórica. Es urgente que se recupere esta memoria para que las nuevas generaciones sepan que sus antepasados pudimos terminar con la dictadura mediante movilizaciones, pero necesitamos una continuidad para poder alcanzar la democracia que se requiere para lograr el bienestar que la población se merece.

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