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Entrevista realizada a Vicenç Navarro por estudiantes del Programa de Políticas Públicas de la Universitat Pompeu Fabra, publicada en el diario EL PLURAL, 7 de enero de 2013

Esta entrevista se centra en el alarmismo que se transmitió a partir de lo que se ha venido a llamar el «abismo fiscal».

Entrevista efectuada por estudiantes del Programa de Políticas Públicas, UPF

Pregunta (P.) ¿Qué es el abismo fiscal?

Respuesta (R.) El acuerdo que el Congreso de EEUU, tanto el Senado como la Cámara Baja, habían alcanzado de que, en caso de que no se tomaran medidas para reducir el déficit federal el 1º de Enero de 2013, se iniciaría un proceso automático de subida de impuestos, por un lado, y recortes muy sustanciales de gasto público, por el otro, tanto en defensa como en otros capítulos de gasto público.

(P.) ¿Por qué se presentó como un hecho de terribles consecuencias no sólo para la economía estadounidense, sino también para la economía mundial?

(R.) Se asume que esta subida de impuestos y la reducción tan notable del gasto público crearían una gran recesión en la economía estadounidense, precisamente en el momento en que se estaba recuperando. Ello afectaría negativamente a la economía mundial, como consecuencia del enorme tamaño de la economía estadounidense.

(P.) ¿Cuáles son los argumentos que sostienen los dos partidos mayoritarios en defensa de sus posturas?

(R.) El Partido Republicano que está hoy controlado por la ultraderecha ultraliberal, el llamado Tea Party, considera que el mayor problema que tiene EEUU es su deuda pública, causado –según ellos- por un excesivo gasto público y, muy en particular, por un incremento del gasto público social, que supuestamente ha generado un enorme crecimiento del déficit público.

(P.) Esta es la postura que defendía el economista Sala i Martín en La Vanguardia en su programa de televisión de aquel diario, donde explicaba la situación en EEUU acerca del “abismo fiscal”.

(R.) Este economista, que goza de enormes cajas de resonancia en Catalunya y en España, reproduce los argumentos del Tea Party en sus llamadas “lecciones de economía”, que deberían titularse, en honor a la verdad, “lecciones del dogma neoliberal”.

(P.) Usted no está de acuerdo con esta teoría de que el mayor problema que tiene EEUU es la deuda pública.

(R.) En absoluto. Y basta con ver los datos. Decir que un país tiene un problema con la deuda pública quiere decir que su Estado tiene problemas en conseguir que los mercados financieros le presten dinero, pues se asume que no podrá pagar su deuda. Son los casos español, italiano, griego, portugués e irlandés. De ahí que estos países tengan que pagar unos intereses prohibitivos, de un 6 o 7%, e incluso más. El gobierno federal de EEUU, sin embargo, no tiene ningún problema -repito, ningún problema- en vender sus bonos públicos. En realidad, los intereses de su deuda son de los más bajos del mundo ¿Dónde está, pues, el problema? Su deuda pública es aproximadamente un 60% del PIB. Pero más importante que el tamaño, lo que es determinante para considerar que un estado tiene o no un problema con su deuda pública son los intereses de sus bonos públicos. En EEUU son de alrededor de un 1%.

(P.) ¿Por qué, entonces, se presenta como un problema?

(R.) Porque las ultraderechas han intentado crear un problema, donde en realidad no lo hay. A través de su control de la Cámara Baja establecieron un límite al nivel de deuda pública que el Estado federal puede tener.

(P.) ¿Y por qué lo hicieron?

(R.) Porque su objetivo final es desmontar la Seguridad Social y el Estado del Bienestar estadounidense. Quieren poner límites a lo que el Estado Federal pueda gastarse, y muy en especial en su Estado del Bienestar. Quieren cargarse el sistema de pensiones públicas y los servicios sanitarios públicos a los que consideran hipertrofiados. En realidad, el gasto público social de EEUU es de los más bajos de los países de la OCDE, y quieren reducirlo todavía más.

(P.) Pero argumentan que el gasto del Estado Federal se ha disparado durante los años del gobierno Obama, creando un enorme aumento del déficit debido al aumento del gasto público social, tanto de la Seguridad Social como de los servicios sanitarios financiados públicamente, aumento que consideran insostenible.

(R.) De nuevo, es fácil demostrar que esto no es así. El aumento del déficit federal, que se inició, por cierto, con el gobierno Bush junior, fue debido a la enorme rebaja de impuestos que el Presidente Bush realizó durante su gobierno y que afectó sobre todo a los impuestos de las rentas superiores. Otra causa fue el enorme crecimiento de gasto público militar, consecuencia de mantener dos guerras iniciadas por el presidente Bush: la guerra de Irak y la de Afganistán. Y la tercera causa fue la explosión de la burbuja inmobiliaria que causó una gran recesión. Decir que el aumento del déficit federal de EEUU se debe al aumento del gasto público social –que es el gasto que los republicanos quieren recortar- es un planteamiento ideológico sin ninguna evidencia que lo avale.

(P.) ¿Por qué los sindicatos estadounidenses se opusieron al acuerdo del Senado, y horas después del de la Cámara Baja, que evitó el abismo fiscal?

(R.) La Federación de los Sindicatos, AFL-CIO, no se opuso a la firma del acuerdo. Sí que expresaron su desacuerdo con las concesiones que hizo el Partido Demócrata para conseguir el acuerdo. Los sindicatos hubieran preferido que éste no se firmara.

(P.) Pero con ello se hubiera caído en el abismo. Así se presentó en los medios.

(R.) No necesariamente. El día 3 de este mes tomará posesión el nuevo Congreso, en el que hay un número mayor de Senadores y miembros de la Cámara Baja que son Demócratas, y por lo tanto, más favorables a no ceder al Tea Party. Hay que tener en cuenta que el Tea Party fue derrotado en las últimas elecciones al Congreso, además de perder su candidato a la Presidencia.

(P.) Pero ganaron la Cámara Baja

(R.) No. La mayoría de la población votó Demócrata, tanto en el Senado como en la Cámara Baja. Lo que ocurre es que el Partido Republicano controla en muchos Estados el diseño de los distritos electorales, con lo cual diseñaron estos distritos de manera abusivamente sesgada a su favor. De ahí que ganaran más parlamentarios que los demócratas, a pesar de perder las elecciones. Le aconsejo que se lea mi crítica del proceso electoral de EEUU, que se ha idealizado en España. (Ver “El sesgo en la cobertura mediática española de las elecciones en EEUU”, Público. 27.12.12).

(P.) Pero, no alcanzar el acuerdo antes del 1º de enero, ¿no acaba automáticamente el abismo con los recortes?

(R.) No. El nuevo Congreso puede revertir las políticas tomadas por el anterior. Si no se hubiera firmado el acuerdo, los recortes de impuestos del 10% de renta superior se habrían anulado, pasando a pagar los mismos impuestos que pagaba en la década anterior, antes de que el Presidente Bush se los bajara. El acuerdo anuló sólo parte de aquellos impuestos, a la vez que aumentaba los impuestos de los trabajadores a la Seguridad Social. De ahí la oposición sindical.

(P.) ¿Qué relevancia tiene este debate para España?

(R.) Mucha. Hoy las fuerzas conservadoras y neoliberales, que tienen un enorme poder político y mediático en España, incluyendo Catalunya, quieren enfatizar que el mayor problema que tiene el capitalismo de alto nivel de desarrollo económico es su elevada deuda pública, resultado de un Estado del Bienestar que consideran excesivo y de unos salarios que definen como demasiado elevados. Hoy el mundo del trabajo está sometido a un enorme ataque. Y es ahí donde radica todo el alarmismo conducente a alarmar y asustar a la población a fin de que acepte enormes sacrificios. Esto es lo que ocurre tanto en EEUU como en España.

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